martes, 26 de enero de 2016

EXPECTATIVAS



En los inicios, todos nos planteamos unas expectativas sobre cómo nos irá nuestra andadura profesional o bien nuestro proyecto de autoempleo.
El proceso no es complicado pero esta unido a una serie de factores que van en función de la realidad y manera de plantearse cada uno sus retos vitales.
 En nuestro negocio, las cifras, los inputs que genera el turismo hacen que se creen expectativas que pueden ser engañosas.
Proliferan empresas, ideas y proyectos que con la idea de que el turismo y sus diferentes sectores son la panacea a una crisis  económica ya en vías de solventar, tratan o tratamos de inundar el sector con toda clase de propuestas clásicas o rabiosamente novedosas, con el fin de encontrar hueco en el mercado.
Pues bien, las expectativas generadas deberían ser el fruto de una reflexión profunda sobre lo que queremos hacer dentro de nuestro sector, a quien nos vamos a dirigir y cómo vamos a hacer llegar nuestro mensaje al potencial cliente.
Claro está que a mayor optimismo vital, a mayor estudio del mercado y cuanto más interesante resulte nuestra apuesta de negocio, más posibilidades hay de que las expectativas que se plantearon al inicio se vean cumplidas y más rápidamente.
Pero una de las principales bazas para alcanzar el objetivo es asegurarnos en la medida de lo posible que nuestro proyecto, nuestra iniciativa tiene algún elemento diferenciador que la convierte en única o especial, que el cliente hable de ella, que genere curiosidad y que ese interés una vez consumido el producto, responda a las expectativas generadas en el cliente,
Por tanto si cumplimos las expectativas primero del consumidor de nuestro producto y segundo las que nosotros mismos nos hemos otorgado, la empresa tiene visos de esperanza.
Los resultados casi nunca son inmediatos, para recoger hay que sembrar primero.
Imagino que personajes como Bill Gates, el creador de facebook, o los creadores españoles de BQ, no aparecen todos los días, son cerebros visionarios y siempre los visionarios han sido catalogados de locos.
Hablamos de gente normal, que busca ganarse la vida a través de lo  que conoce, en lo que tiene experiencia o al menos tiene una buena idea que quiere poner en práctica.

El sentido común, el encontrar que busca el cliente que no tiene, y la forma de venderle una ilusión, una necesidad, un capricho. es una forma de conseguir el objetivo y el trabajo, siempre en constante mejora, con mucha humildad y respeto pero con la confianza de ofrecer un buen producto, contagia al consumidor de esas expectativas optimistas que le hacen buscar tu empresa para realizar esa necesidad que has generado en el.
El turismo es ocio, es buen humor, es vender buen rato, buena cara, y resulta fundamental conseguir generar esas expectativas positivas en el visitante.
Desde nuestra web, con el proyecto de ofrecer un servicio especial, único, con productos diferentes, tratamos de ofrecer un nuevo giro a las visitas guiadas
Sorpresa, entretenimiento, disfrutar de un buen rato aprendiendo, y enseñándonos a nosotros, los profesionales, que expectativas tienen sobre su ruta reservada, y si realmente estas se cumplen una vez terminada su visita.
Cuéntennos que les gustaría experimentar,  cual es su visita imaginada y nunca realizada.
Trabajamos por alcanzar y superar sus expectativas, y con un poquito de suerte y mucho trabajo, también las nuestras.


C.G.D.